martes, 21 de julio de 2026

Un retrato a la belleza y el amor

 




Un retrato a la belleza y el amor

El destacado artista plástico presenta obras inéditas en el tradicional "Salón de Mayo", que se exhibe en la sala "Chela Lira" de la Universidad Católica del Norte.

Martes 13 de mayo de 2003

Inconfundible por la belleza de sus obras, el color y una técnica depurada, Juan Prado Santandreu es uno de los artistas plásticos de mayor reconocimiento del norte del país.

Sus delicadas pinturas, especialmente sus retratos, poseen un sello característico que ha sido admirado en numerosas exposiciones realizadas tanto en Chile como en el extranjero.

En sus lienzos han quedado plasmadas importantes figuras de la historia regional, entre ellas el escritor Andrés Sabella, el cineasta Hernán Merino y el doctor Antonio Rendic, además de muchos otros personajes. Sin embargo, son sus retratos femeninos, ejecutados con extraordinario detalle y sensibilidad, los que más llaman la atención del público.

Radicado desde hace casi cuarenta años en Antofagasta, este artista nacido en Santiago siente un profundo cariño por la "Perla del Norte", ciudad que también inspira gran parte de su producción artística, especialmente sus paisajes y marinas de gran calidad.

"Soy un gran defensor de esta ciudad y por eso me duele que los antofagastinos no sean más cuidadosos con su entorno."

De religioso a pintor

Aunque desde muy pequeño manifestó un talento natural para el dibujo, fue durante sus estudios en el Seminario Claretiano donde comenzó a estrechar su relación con el arte.

"Comencé pintando imágenes de Cristo, de la Virgen y retratos de algunos papas, como Pío XII y Juan XXIII. Mientras estudiaba Teología en Córdoba, Argentina, me interioricé en el retrato y en las técnicas del óleo y del pastel seco."

Tras llegar a Antofagasta en 1964 y dejar la vida religiosa por el amor de una mujer que posteriormente sería su esposa, Prado inició una fecunda relación artística con los integrantes de la Academia de Bellas Artes de la entonces Universidad del Norte.

En ese ambiente compartió experiencias con destacados maestros de la plástica regional, entre ellos Waldo Valenzuela, Pedro Miranda, Jorge Florcs y Ronald Clunes.

El artista define así su pintura:

"Me considero un pintor que ama la naturaleza y procura conservar la belleza que ella manifiesta. En mis obras busco reflejar paz, amor y fraternidad; aquello que quisiera que existiera en el mundo."

Retratista del Norte

Con una extensa producción que supera el centenar de retratos distribuidos por distintas partes del mundo, Juan Prado desarrolló entre 1998 y 1999 un proyecto Fondart titulado "Personajes de la Ciudad", mediante el cual realizó veinte retratos de figuras representativas de la historia antofagastina.

En esta serie quedaron inmortalizados personajes como Mario Bahamonde, José Papic, Andrés Sabella y el doctor Antonio Rendic, cuya pintura constituye una de las obras más queridas por el artista.

"Para mí es un santo contemporáneo; un ejemplo para la ciudad. Un verdadero cristiano, un hombre de Dios."

Para Juan Prado, la figura femenina representa una fuente inagotable de inspiración. Muchas mujeres nortinas han sido inmortalizadas por su pincel en luminosos retratos y delicados desnudos.

"Las mujeres son un maravilloso obsequio del Creador; una alabanza a su obra."

De estilo preferentemente realista y figurativo, el artista impartía, al momento de esta entrevista, clases en la Casa de la Cultura de Antofagasta.

"Me gustaría enseñar a un número cada vez mayor de personas. La pintura es una terapia, un bálsamo que ayuda a sobrellevar esta época de tanta depresión."


Nota de la Redacción

Nobleza obliga.

El artista plástico Juan Prado es uno de los expositores del tradicional Salón de Mayo, organizado por la Universidad Católica del Norte.

En una información publicada el día anterior apareció, por error, la fotografía del pintor Waldo Valenzuela, también destacado expositor de la muestra. El diario ofreció las disculpas correspondientes y publicó esta rectificación.


Este artículo tiene un importante valor biográfico, pues resume la trayectoria artística y humana de Juan Prado Santandreu, destacando no solo su calidad como retratista, sino también su visión profundamente humanista de la pintura: el arte entendido como un camino para expresar belleza, paz, amor y fraternidad. Además, conserva testimonios en primera persona que reflejan su pensamiento y su compromiso con Antofagasta y con la enseñanza del arte.


lunes, 6 de julio de 2026

Artista en transición Juan Prado Santander

 
















Artista en transición

Juan Prado Santander

Creador sensible, fotógrafo, pintor y retratista, vive una etapa de transformación.

"Anhelo encontrar un alma gemela que dé sentido a mi obra."

Juan Fernando Prado Santander es un artista de palabra fácil y trato cordial. En su estudio de La Coviefi enseña a sus alumnos, mientras reflexiona sobre una nueva etapa en su vida. Con una vasta trayectoria como fotógrafo, pintor y retratista, reconoce que ha llegado el momento de reorientar su camino, tanto en lo personal como en lo artístico.

Aunque muchos lo consideran uno de los mejores retratistas de la región, él prefiere la humildad.

"No me considero uno de los mejores. Hay muchos artistas de enorme talento. Lo que distingue mi trabajo es el interés por la técnica y la búsqueda de la belleza, especialmente en la figura femenina. Sin embargo, siento que aún me falta un gran motor que impulse definitivamente mi creación."

Una vida de cambios

Prado vivió diecisiete años de vida religiosa, experiencia que marcó profundamente su formación humana y espiritual. Más tarde conoció a Nelly Rojas, con quien formó una familia y tuvo tres hijos: Pedro, Pablo y Fernando.

"Con ella cambió mi vida. Nuestra separación fue un golpe muy fuerte."

Al recordar su etapa sacerdotal, expresa:

"Pese a los sacrificios que implica, fue una etapa hermosa, de mucho aprendizaje. Coincidió con el descubrimiento de mi vocación artística y con decisiones muy importantes para mi vida."

El arte y el reconocimiento

Al preguntarle si se arrepiente de alguna decisión, responde con serenidad:

"No, en absoluto. Lo que lamento es la escasa valoración que muchas veces reciben los artistas de nuestra región. Existe talento y dedicación, pero falta apoyo y confianza. El arte también puede ser una excelente inversión."

Entre sus proyectos destaca continuar impartiendo talleres en su propio estudio.

"Quiero seguir formando jóvenes y enseñándoles lo que sé. Aunque a veces pienso en partir, las carencias afectivas pesan. Todo creador necesita sentir que alguien cree en él y lo estimula."

"Odio la mojigatería"

Reconocido por sus retratos de desnudo artístico, defiende esta expresión con absoluta convicción.

"El cuerpo humano, especialmente el femenino, posee una belleza infinita y ofrece innumerables posibilidades para el arte. La maldad está en los ojos de quienes no comprenden esa belleza."

Y agrega:

"No soy un transgresor, sino un observador atento. Odio la mojigatería de quienes se escandalizan por un cuerpo desnudo, pero permanecen indiferentes frente a la guerra, el hambre o la violencia. Lo que realmente ofende a Dios es la soberbia y la maldad."

Talento regional

Prado lamenta que muchas empresas e instituciones aún no confíen plenamente en los artistas locales.

"Necesitamos más oportunidades para demostrar nuestro trabajo. Con demasiada frecuencia se privilegian obras o reproducciones provenientes de otras ciudades, dejando en segundo plano nuestra identidad regional."

Sin embargo, destaca la calidad de los creadores de Antofagasta y menciona, entre otros, a Jaime Cabrera, Ronald Clunes, Waldo Valenzuela, Avelino Sanhueza, Pedro Quincha, Patricio Llamoza, Luis Núñez, Marko Franasovic, Alexis Díaz, Alicia Guzmán, Patricia Hernández, Guillermo Amengual y Carlos Troncoso.

"El talento existe. Lo que falta es mayor apoyo para que cada uno pueda desarrollarlo."

Mirando hacia adelante

Aunque reconoce que el camino del artista suele ser difícil, mantiene intacta su vocación.

"La lucha desgasta, pero también fortalece. De vez en cuando llegan alegrías, como cuando mi retrato del teniente Hernán Merino fue adquirido por Carabineros como imagen oficial. Son reconocimientos que animan a seguir creando."

Juan Prado Santander continúa viviendo una etapa de transición, convencido de que el arte solo cobra pleno sentido cuando nace de la sensibilidad, la honestidad y el profundo deseo de comunicar la belleza.

viernes, 25 de septiembre de 2020




Juan Fernando Prado Santander es un pintor chileno nacido en Santiago de Chile. Estudió filosofía y teología, pero dedicó la mayor parte de su vida a la pintura y a la enseñanza artística. Su obra se ha centrado principalmente en el retrato y el desnudo femenino, disciplinas en las que desarrolló una extensa trayectoria.

A lo largo de su carrera ha realizado exposiciones tanto en Chile como en el extranjero. Además, integró la Agrupación de Pintores y Escultores de Chile (APECH), filial Antofagasta. Sus técnicas más conocidas incluyen el pastel seco sobre lámina, utilizado en numerosos retratos y figuras humanas.

Entre sus obras destacadas aparecen retratos de personajes y figuras femeninas, como:

  • “Retrato de Pablo Neruda”
  • “Teniente Merino”
  • “Vestida de Azul”
  • “Retrato en cuatro colores”

Gran parte de su producción artística se caracteriza por la sensibilidad expresiva de los rostros y el trabajo detallado de la figura humana.

Puede verse una colección de sus obras y antecedentes biográficos en Artelista – Juan Fernando Prado Santander.

Su basta trayectoria le ha permitido presentar importantes exposiciones tanto en su País, como en el extranjero. Actualmente integra la agrupación de pintores y escultores chilenos (APECH), filial Antofagasta.